Claras son las evidencias de confrontación entre el gobierno federal y el gobierno de Veracruz, los conflictos pasada la elección se agudizan, la lucha por el poder sube de tono y las acciones de revancha de un bando y contraataque de otro continuarán, hasta que el máximo tribunal electoral dé su veredicto; mientras eso sucede el gobierno del estado pretende hacer creer a los ciudadanos que Javier Duarte se mantendrá como gobernador electo; por otra parte las señales del presidente Calderón son las de no reconocerlo como tal, y si algo caracteriza al sistema politico mexicano es la de enviar señales antes de tomar decisiones.
Parte de la confrontación es la disminución y retraso de las participaciones federales correspondientes a la entidad, desde antes y después de la jornada electoral, lo que afecta su desarrollo. Los acreedores del gobierno de la fidelidad han caído en la desesperación por la falta de recursos, al grado que los antes sumisos beneficiarios de la obra pública y las adquisiciones, han alzado la voz para exigir su pago. Los ayuntamientos han dejado de pagar sus nóminas y las protestas son numerosas, la obra pública esta detenida, y si de por si muchas no se terminarían, ahora con el apreton de la federación con más razón.
Medida perversa que busca la justificación en el argumento del indebido manejo de los recursos por parte de la administración de Fidel Herrera, que si bien es notorio el despilfarro del erario y el excesivo endeudamiento, el ejecutivo federal no es la instancia para sancionar a un gobernante de un estado libre y soberano.
Otra mala señal para Javier Duarte, gobernador avalado por el fiel instituto electoral de Veracruz y el tribunal estatal electoral de la fidelidad, es que mientras supuestamente a el le llamó el presidente Calderon para felicitarlo por su condición de electo, ese mismo día en que filtraban a los medios dicha noticia, se hacia pública la audiencia que se le daba a su adversario Miguel Angel Yunes, que no tan solo no lo reconocía como ganador sino que lo denostaba con calificativos bastante severos.
Además, días antes el nativo de Soledad de Doblado se reunió con el presidente para ponerlo al tanto de la elección, compartieron el pan y la sal y una botella de cogñac de las que acostumbra regalar Camel Nacif patrocinador de anteriores elecciones en Veracruz. Enterado como estaba el presidente Calderon por boca de Yunes Linares, no había motivo para darle audiencia en los pinos y hacerlo público, la razón, por supuesto, era mandar señales de apoyo para su consentido el ex director del ISSSTE, ni mas ni menos.
Cuando el presidente de la república visita un estado, el primero en saberlo es el gobernador quien lo acompaña durante su estancia, cuando lo hace la primera dama del país opera lo mismo y se hace acompañar, además, de la primera dama de la entidad que se visita , es parte de las reglas de la politica.
La primera dama entra al juego de las señales. A finales de julio Margarita Zavala de Calderón visitó Veracruz, el norte especificamente, para entregar apoyos a los afectados por las intensas lluvias. De su visita ya de madrugada, el mismo día de su llegada fueron enteradas las autoridades del estado, no pidió ser acompañada y no fue acompañada ni por el gobernador Fidel Herrera ni su esposa la presidenta del DIF estatal, funcionarios de gobierno atestiguaron distinguida visita, entre ellos Ranulfo Márquez, actual presidente del PRI que también mando señales de guerra, pués en su discurso de toma de protesta disparo tremendos misiles en contra del gobierno federal.
Descortesía del gobierno federal y el DIF nacional que raya en la grosería, lo urgente no eran los damnificados sino evidenciar su rechazo a la fidelidad, fue pués, un acto politico para hacer notar el respaldo a Yunes Linares por parte de la esposa del presidente Calderón, amiga de la presidenta del tribunal federal electoral.
Más señales, en la reunión que sostuvo Felipe Calderón con la CONAGO; contestó llamandolos por su nombre y entidad que gobiernan a los mandatarios que intervinieron con sus propuestas, quien no le mereció respuesta e ignoró durante el evento, a pesar de ser el presidente de este organismo y por supuesto gobernador de un estado fue precisamente Fidel Herrera.
Cesar Nava, el lunes 23 de agosto llegó a Veracruz a dar señales de respaldo a Yunes Linares y dejar en claro que el PAN apoya en todas y cada una de sus acciones al ex candidato, dijo que acatarían la desición del TRIFE, pero aclaró que las 4 mil pruebas presentadas en su impugnación eran claras y contundentes por lo que la elección se repetiría.
Aún hay mas señales, a los festejos de los tratados de Cordoba en el marco del bicentenario, fué enviado un representante de bajo perfil en representación del ejecutivo federal, terminado el acto protocolario el gobernador Herrera Beltrán se retiró evidentemente molesto por la descortesía de Felipe Calderón, ignorando al desconocido funcionario.
Este 31 de agosto en su reciente visita el Presidente Calderón se mostro distante y evasivo con el gobernador Fidel Herrera, este por su parte, nervioso buscaba su atención sin conseguirlo, su estancia de una hora aproximada mando una última señal de alerta al gobernador veracruzano.
Fidel Herrera sabe que no será candidato del PRI en el 2012, el es un alfil del Senador Manlio Fabio Beltrones quien si esta interesado y tiene posibilidad de ser candidato, por lo tanto los intereses de Fidel son los intereses de Beltrones. El caso de Veracruz no esta en la cancha del TRIFE, esta en la cancha del Senador sonorense, quien ya mando sus respectivas señales al presidente Calderón, exigiendo resultados de su administración; es decir se repite la elección y se recrudece el enfrentamiento ó se inicia una negociación. ¿Se doblará Calderón?
JORGE MARIN BARRAGAN Orizaba, Ver. A 31 de agosto de 2010
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